DIA 5 - 1/15/26

Dios se da a conocer a sí mismo

Éxodo 3:14 (NBLA) “Y dijo Dios a Moisés: ‘YO SOY EL QUE SOY’, y añadió: ‘Así dirás a los israelitas: “YO SOY me ha enviado a ustedes”’.”

Cuando nacemos, nuestros padres nos dan un nombre y un apellido para identificarnos en este mundo. Lo registramos en la ciudad, y recibimos un número de documento que nos define legalmente. Pero Dios... ¡ah, Dios es diferente! Él no tiene padre terrenal; vive en la eternidad, siempre ha existido, sin principio ni fin. Como dice Isaías 57:15: "Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo...". Para que nuestra mente finita pudiera captarlo, Dios se revela a Moisés como "YO SOY EL QUE SOY".

Imagina la escena en Éxodo 3: Moisés, un hombre marcado por su pasado –un homicida ante su pueblo, huyendo de Egipto, ahora pastoreando ovejas en el desierto–. De repente, una zarza arde sin consumirse. Dios, en su amor inmenso, no lo rechaza; al contrario, invita: "Acércate". Moisés, impulsado por una curiosidad divina, se acerca en reverencia.

En el capítulo, Dios se autodetermina: "YO SOY". Estas palabras pintan a un Ser eterno, inmutable, el inefable. Significa: "Yo soy el que existe por mí mismo; en mí está la fuente de todo ser, sin depender de nada ni nadie". Es autosuficiente... ¡no, más que eso: todosuficiente! Jehová, Yahvé, el Dios que provee, sana y libera. En este tiempo de ayuno pentecostal, hemos aprendido a clamar "¡Mi Dios! ¡Padre mío!", pero hoy vamos más profundo: Él es el Alfa y Omega, el que era, es y ha de venir. Este ayuno despierta tu curiosidad como a Moisés; el Espíritu Santo te revelará facetas de su identidad que cambiarán tu vida. ¡Siente el fuego descendiendo, como en Hechos 2, y permite que Dios se manifieste en poder!

Este tiempo de ayuno y oración es una oportunidad para despertar esa curiosidad por conocer más a nuestro Creador. A través de la búsqueda sincera, Dios se revelará en nuestras vidas, mostrándonos su carácter en cada uno de sus nombres. Cada uno de ellos revela una faceta de su grandeza:

  • YHWH (Jehová) – "Yo soy el que soy": La eternidad y la inmutabilidad de Dios.

  • El Shaddai – "Dios Todopoderoso": Su poder para realizar lo imposible.

  • Adonai – "Señor": Su autoridad sobre nuestras vidas.

  • El Elyón – "Dios Altísimo": Su soberanía, sobre todo.

  • El Roi – "Dios que ve": Su atención a nuestras necesidades y circunstancias.

Acción del Día: Hoy, reflexiona sobre cómo te diriges a Dios. Reconoce y afirma su identidad en tu vida. Postrarte en la oración y busca su rostro, permitiendo que los nombres de Dios transformen tu entendimiento de su naturaleza. Este ayuno es un tiempo para acercarte, dejando que el "YO SOY" se manifieste en cada área de tu vida.

Oración: Señor, gracias por revelarte a mí en tu Palabra. Quiero conocerte más profundamente. Ayúdame a buscar tu rostro durante este tiempo de ayuno. Que, a través de mi curiosidad y anhelo, pueda experimentar tu presencia y ser transformado por tu identidad. Amén.