DIA 11 - 1/21/26

El Horno Forja Nuestra Identidad

Versículo Clave: Jeremías 18:4 (NBLA) - "Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla".

La vida del creyente se asemeja al proceso que sigue el alfarero con el barro. Dios tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros. Sin embargo, a menudo nuestro corazón se endurece y nos resistimos a ser moldeados por el Creador. Esto puede llevarnos a alejarnos de Su camino, a vivir en la comodidad de una vida fácil, sin responsabilidad y claro, sin pensar que algún día podremos enfrentar dificultades.

Él tiene una idea hermosa de quién quieres que seamos, pero necesitamos permitirle que nos moldee. No se trata de nuestra forma, sino del diseño divino que Él ha preparado para nosotros.

Dios te invita a abrirte a Su transformación. Te dice: "Déjame poner mis manos sobre tu vida. Permíteme arreglar el desorden y la confusión. Déjame tratar tu carácter". No somos copias ni clones; somos originales en las manos del Artesano divino. Por eso, necesitamos ser moldeables, enseñables y flexibles. Recuerda, el que aprende rápido y pone en práctica lo aprendido tiene una ventaja.

Durante este tiempo de ayuno y reflexión, tienes la oportunidad de cambiar y crecer. Cuanto más rápido actúes en lo que Dios te está mostrando, antes recibirás esos milagros que has estado esperando. Si te vuelves rígido, terco u obstinado, Dios, en Su amor, tiene maneras de romperte y darte la oportunidad de empezar de nuevo.

Dios desea trabajar en todas las áreas de tu vida: espíritu, alma y cuerpo. Él quiere que tu cuerpo obedezca al espíritu y que tu alma, tus sentimientos, se sometan a Su voluntad. Así se forma una verdadera unidad en tu ser.

El alfarero te pregunta: “¿No podré hacer con ustedes lo mismo?” Necesitamos permitir que Él nos moldee, y para que esto suceda, hay un paso crucial: el fuego del horno. El barro toma fuerza a través del fuego. En el proceso de purificación, cuando la vasija se expone a temperaturas de más de 2400 grados, se purifica y toma forma.

Así como el barro, nuestras vidas pasan por pruebas y tribulaciones que, aunque difíciles, son necesarias para nuestra formación. Estos momentos de "horno" nos hacen más fuertes y nos permiten descubrir nuestra verdadera identidad en Cristo. Permítete ser moldeado y purificado; deja que Dios cumpla Su propósito en ti.

Oración: Señor, ayúdame a ser moldeable en Tus manos. Perdona mis resistencias y endurecimientos. Déjame entender que los procesos de purificación son parte de mi crecimiento. Quiero ser una vasija fuerte en Ti. Amén.

Acción del Día: Reflexiona sobre un área de tu vida donde necesitas ser moldeado por Dios. Escríbelo y compártelo con alguien en tu oración. ¿Qué pasos puedes dar hoy para permitir que Dios trabaje en ti? Recuerda que el fuego puede ser difícil, pero es necesario para que tu auténtica identidad brille. ¡Confía en el proceso!