DIA 17

La Identidad Liberadora

Romanos 8:21, 28 "Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios... Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."

Como Iglesia, nuestra identidad no se define por las crisis que enfrentamos, sino por el propósito redentor para el cual fuimos creados: ser entes que liberen la creación de su esclavitud. En este mega proyecto divino, nuestra autoridad fluye de una vida edificada en el Reino de Dios, consistente en la Roca sólida de Su Palabra. Aprendamos a crecer en medio de ellos los gemidos de la creación y las grandes oportunidades espirituales no atrapados en problemas, sino capturando el poder de la solución que Jesús trajo a la Tierra.

La Iglesia puede caer en dos trampas: encerrarse en mensajes centrados en los problemas humanos, identificándonos solo con el dolor, o elevarse al entender el problema de Dios: el pecado que sujetó la creación a corrupción. Fuiste creado para ser un ente redentivo; por causa tuya, la maldad puede detenerse en una ciudad, un terremoto evitarse, o eventos proféticos alterarse. Cuando vives con este sentimiento de propósito, todas las cosas cooperan para bien, porque amas a Dios y respondes a Su llamado. Pero no puedes reclamar estas promesas sin contexto: tu libertad como hijo de Dios es la clave para la libertad gloriosa de la creación (Romanos 8:21). No saquemos versículos aislados; Dios te formó porque tu vida en pureza y acuerdo con Su voluntad orienta familias, ciudades y naciones hacia la redención.

Señoras y señores, edifiquemos nuestra vida porque la creación está gimiendo. Hablemos de Dios no desde el problema, sino desde la solución: Jesús, el Libertador. En la Iglesia, nuestra autoridad se activa cuando pensamos menos en lo individual y más en lo que Dios piensa de nosotros en Su mega proyecto. Rechacemos la maldad no por fuerza propia, sino por fe en nuestra identidad como hijos que traen libertad. Advertencia profética: si miramos el evangelio o la Iglesia de manera equivocada centrados en lo pequeño, seremos estorbados para ver el propósito eterno. Tus problemas no son lo más grande en la Tierra; el mayor es descubrir que fuiste creado por una causa: retener la maldad, porque la creación fue sujetada por el pecado del hombre. Vive en pureza, oye el gemido y actúa con autoridad redentora. Que estas líneas rompan algo en el mundo espiritual y la Palabra caiga sobre tu espíritu.

Oración. Padre celestial, en el Nombre de Jesús, declaro mi identidad como hijo redentor en Tu Iglesia. Edifico mi vida en Tu Reino, sobre la Roca sólida de Tu autoridad, renunciando a toda mentalidad centrada en problemas. Oigo el gemido de la creación y me alineo con Tu mega proyecto: libero libertad gloriosa sobre mi familia, ciudad y nación. Que todas las cosas cooperen para bien en mi vida, porque amo Tu propósito y soy llamado conforme a él. Rompe cadenas de corrupción; detén la maldad por causa de Tu Iglesia. Pienso como Tú piensas de mí: como un ente que trae soluciones, no problemas. Activa mi fe para capturar oportunidades espirituales y retener el mal. Amén.

Acción del Día Identifica una "oportunidad espiritual" en tu entorno hoy un problema en tu familia, trabajo o comunidad que gime por redención. En lugar de enfocarte en el dolor, habla una solución bíblica a alguien involucrado (por ejemplo, declara Romanos 8:21 sobre un familiar en crisis). Anota cómo Dios usa tu palabra para edificar y comparte el testimonio con un hermano en la fe al final del día. ¡Sé el ente redentivo que Dios diseñó!