SEMANA 2:
DESCUBRIENDO QUIÉN SOY EN CRISTO
Afirma tu identidad bíblica como hijo amado, rompiendo mentiras y abrazando la verdad transformadora.
DIA 8 - 1/18/26
Mi Identidad: Soy Original
Génesis 1:26-27 (NBLA) Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y ejerza dominio...». Dios creó al hombre a imagen Suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Imagina esto: Hace un tiempo, durante unas vacaciones familiares, disfrutábamos de la piscina con el agua tibia y el sol acariciando la piel. No había mucha gente alrededor, cuando de repente una persona se acerca y me pregunta si trabajé como doble en una película de Sylvester Stallone. Me reí a carcajadas. ¿Yo? Ni la musculatura ni el perfil para eso. ¿Qué vio en mí? Fue un momento gracioso, pero me hizo reflexionar.
En un mundo saturado de copias relojes falsos, ropa imitadora, tendencias virales es fácil sentirnos como réplicas baratas. Copiamos estilos de influencers, personalidades de celebridades o éxitos ajenos, buscando encajar. Pero la Biblia nos grita una verdad liberadora: tú y yo somos originales, únicos, creados a imagen y semejanza de Dios. No somos clones; somos diseños divinos, moldeados con propósito eterno.
Este tiempo de ayuno y oración es ideal para despojarnos de las máscaras. Olvida las opiniones humanas esas que duelen o halagan. Escucha la voz de Dios: fuimos formados a la imagen de Jesucristo, el original perfecto.
Colosenses 1:15 (NBLA) Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
La Palabra no miente: no eres un error ni una versión beta. Eres amado, valioso, con un llamado irrepetible. Descubre quién eres en Él, no en el eco de la multitud.
Oración del Día Padre celestial, gracias por crearme original, a Tu imagen. Ayúdame a rechazar las copias del mundo y a abrazar Tu verdad sobre mi vida. Fortalece mi fe para declarar quién soy en Jesús. Amén.
Acción del Día Toma un momento a solas. Escribe y declara en voz alta tres verdades específicas sobre tu identidad basadas en la Escritura (ej.: "Soy hijo amado de Dios", "Soy fuerte en Cristo", "Soy luz en la oscuridad"). Repítelas con convicción. ¡Deja que resuenen en tu espíritu!