DIA 12 - 1/22/26

Devocional: La Identidad Detrás de la Careta

Isaías 29:13 (NTV)  13 Así que el Señor dice: «Este pueblo dice que me pertenece; me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí. Y la adoración que me dirige no es más que reglas humanas, aprendidas de memoria.

¿Alguna vez has sentido que vives con una máscara puesta? Cada día, a menudo nos esforzamos por impresionar a los demás. Sonreímos cuando estamos heridos, fingimos ser fuertes cuando en realidad nos sentimos destruidos, y actuamos perfectos para encajar.

Pero detrás de esa careta, hay una identidad real que anhela ser vista y amada tal como es. Hoy, la Palabra de Dios nos invita a mirar más allá de las apariencias y a descubrir quiénes somos de verdad.

En Colosenses 3:23-24 leemos: "Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibirán la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien sirven." Pablo nos recuerda que nuestra verdadera identidad no se mide por los aplausos humanos ni por las máscaras que usamos para "sobrevivir". Somos siervos de Cristo, y Él nos ve en lo profundo del corazón. Cuando trabajamos, amamos o vivimos solo para impresionar a la gente, rápidamente nos agotamos y nos desgastamos. Pero si lo hacemos "de corazón, como para el Señor", encontramos la libertad. Ahí, detrás de la careta, brilla nuestra herencia eterna: somos hijos amados, con un propósito que proviene de Dios, no de las opiniones ajenas.

Imagina soltar esa máscara. No más fingir para ser aceptado. En lugar de eso, vive auténtico, sabiendo que Cristo te sirve a ti con su gracia infinita. Él no te pide perfección; te pide sinceridad. Y en esa vulnerabilidad, recibes la recompensa más grande: paz verdadera y una conexión real con los demás.

¿Qué careta estás usando hoy? ¿Es el miedo al rechazo o la presión de ser "exitoso"? Recuerda: tu identidad en Cristo es suficiente. Él te recompensa por ser fiel, no por ser falso.

Oración: Padre, gracias por verme tal como soy. Ayúdame a quitarme la careta y a servirte de corazón, sin importar lo que digan los demás. Dame valor para ser auténtico y gozo en mi herencia en Ti. En el nombre de Jesús, amén.

Acción: Hoy, elige una tarea simple y hazla solo para Dios, no para impresionar. Nota cómo cambia tu corazón. ¡Es un paso hacia la libertad!